La nueva Economía Inmobiliaria

27th noviembre 2016 by Alberto Murcia Jabaloy0
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Ya se comienzan a ver grúas en muchos lugares de la geografía española. Es señal de que el corazón del sector inmobiliario comienza a latir después de un largo tiempo de letargo inducido por la situación económica y por años excesos.

Llevamos varios años en los que los grandes promotores, y los no tan grandes, están comprando terrenos urbanos en los lugares de más interés inmobiliario. Las grandes ciudades y sus anillos, así como ciertos lugares de costas y las islas, han sido los lugares  escogidos.

Comienza la carrera por volver a construir. Esperemos haber aprendido algo.

El mercado ha cambiado y los nuevos promotores también:  las nuevas técnicas de construcción, los análisis de mercado, la eficiencia energética, el nuevo código técnico de la edificación, el perfil del comprador, la aplicación de legislación sobre entregas a cuenta, las nuevas cooperativas, las viviendas con servicios asociados, la financiación de los bancos a los promotores y compradores,… todo ha cambiado.

Analizando los números vemos que hemos pasado de las 120.000 licencias de construcción en el año 2006 a las 20.000 del año 2015. En 2015 tenemos un repunte del 5% con respecto al año 2014, pero aun estamos muy lejos de que estos datos se puedan interpretar como una nueva burbuja inmobiliaria. Antes del boom de los años 2003-2007 se licitaban en España sobre unas 80.000.

Mucha gente piensa que aún quedan muchas viviendas por vender en España como para volver a construir. La verdad es que es un razonamiento incorrecto.

El problema de muchas de las viviendas que aún quedan por vender es la desubicación de las mismas. Están construidas en zonas de baja demanda de compradores.  Las nuevas promociones que se comienzan, en general no tienen problemas de venta ya que se realizan en lugares de alta demanda de viviendas de obra nueva.

Nos queda mucho camino por recorrer para que la construcción vuelva a ser unos uno de los motores de la economía.

En los años 70-80-90 el impacto de la construcción en la economía española era del 8%, llegamos al 12% en los años 2000, y ahora estamos sobre el 5%.

En este período la industria ha pasado de tener un peso del 35% al 17% actual. Difícil de recuperar teniendo en cuenta que el sector servicios ha pasado del 46% al 75%.

Nos guste o no nos guste, tenemos que admitir que no vamos a ser una potencia industrial. La construcción, los servicios, las nuevas tecnologías, las energías renovables,… son áreas en las cuales podemos competir con los mejores.

Muchas de las grandes y medianas promotoras españolas han hecho sus deberes en esta época de crisis: abrir nuevos mercados a base de internacionalizarse en países con gran crecimiento económico y de población, mejorar sus procesos productivos en base a la utilización de nuevas técnicas, nuevos materiales y, sobre todo, en la aplicación de técnicas que industrializan los montajes de las viviendas.

Iniciativas con las de CEOE de hace unos días, en la que se proponen una serie de medidas en pro de la recuperación de sector de la construcción, son celebradas por todos los que trabajamos en el sector inmobiliario.

No obstante en España debe haber mayor acercamiento y coordinación entre todos los actores del sector inmobiliario, como ocurre en la mayor parte de los países avanzados: administración  pública, banca, constructores, promotores, empresas de gestión inmobiliaria,…

La coordinación entre todos ellos es lo único que puede hacer que el sector inmobiliario vuelva a ser uno de los motores de la economía española.

Alberto Murcia Jabaloy

Alberto Murcia Jabaloy


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